Soy voluntario y socio en activo de la Asociación de Terapeutas Reiki a Cataluña y desde aquí quiero explicaros mi experiencia.

Cuando empecé mi evolución después de superar el primer nivel de Reiki, me di cuenta de que necesitaba hacer algo y no sabía que podía ser.

     Casualmente me tropecé en internet con la web de esta asociación http://www.reikicatalunya.cat/ y después de navegar un rato empecé a valorar la posibilidad de hacerme voluntario. El proceso de tomar la decisión, formalizar el papeleo, realizar la entrevista y recibir la formación fue un poco largo en mi caso por un simple tema de incompatibilidad de horarios.

     Llevo ya un tiempo prestando el servicio de voluntariado en el Vall de Hebrón de Barcelona un domingo al mes por la mañana.

Evidentemente se puede asistir con más frecuencia a labores de voluntariado, pero creo que lo más importante es ser consecuentes con nuestras posibilidades de tiempo y cumplir con el compromiso adquirido.

Personalmente estoy muy contento con mi experiencia y la recomiendo a todo el mundo que en estos momentos tiene como mínimo un primer nivel de Reiki. Para mi evolución personal el voluntariado es importante y soy partidario de que todo el mundo con formación de Reiki pruebe la experiencia. Es una manera inmejorable para practicar con personas enfermas lo que hemos aprendido, ya que no siempre los familiares y amigos se prestan a que les hagamos tratamiento de Reiki.

La web que os recomiendo presta sus servicios en Barcelona, Gerona, Mataró, Vic i Manlleu. Supongo que si tuviera una disponibilidad de voluntarios mayor que la actual ampliaría su red a otros lugares de Catalunya, porque cuando la gente entra en contacto con el Reiki cada vez es más fuerte la demanda de este servicio.

Invito a compañeros voluntarios de la Asociación a explicar su propia experiencia personal e incluso a alguno de los responsables a que nos cuente cómo funciona la Asociación.
Por supuesto existen más opciones de voluntariado de Reiki de la que os he recomendado porque es la única que conozco y sé que está respaldada por una Asociación seria.
Los interesados en prestar este servicio no tenéis mas que buscar en internet, en asociaciones de voluntariado, escuelas de Reiki o preguntando a maestros de Reiki.
Siempre encontrareis a alguien que os puede recomendar alguna entidad que presta este servicio y que este relativamente cerca del sitio en donde vosotros tengáis vuestra residencia.

“Este artículo es una vivencia real que me ocurrió en el Hospital de la Vall d’Hebron junto a otro compañero del voluntariado de la Asociación de Terapeutas Reiki de Catalunya”.

ACURRUCADA ENCIMA DE LA CAMA

Me voy de tu lado y ahora comienzas a estar tranquila y casi has dejado de llorar. Llega a mi memoria tu sonrisa agradecida y la cara de perplejidad de tu marido. Aún no se cree lo que ha ocurrido en los últimos veinte minutos.

Estabas acurrucada encima de la cama replegada como un erizo y a la defensiva. No parabas de quejarte y el dolor estaba pintado en todo tu cuerpo. Tenías puesto el gota a gota y no dejabas de lloriquear.

Mi compañero y yo llegamos a tu cama y pusimos nuestras manos por encima de tu espalda. Yo aproveché a decir que no te contuvieses el llanto y que liberaras tu sufrimiento. Después de un tiempo ya fuiste  capaz de soportar el dolor y te pudimos recostar de lado.

Después de unos minutos más de estar a tu lado  nuestra intuición nos dijo que era hora de irse y dejar que te relajaras.

Sin hacer ruido nos despedimos de tu marido y nos retiramos para buscar al siguiente paciente.

En ese preciso momento tuve la certeza de haber hecho algo positivo y útil para alguien más y de experimentar que el Reiki tiene una aplicación práctica.

Tengo muy claro lo que ocurrió ese día, lo que sentí en ese momento y me lleve en la memoria  tu sonrisa al salir de la habitación del hospital.

Esto no lo olvidare nunca y me da fuerzas para seguir adelante con mi labor de  voluntario.