Si hay dos palabras que sirven para definirme, estas son libertad y dialogo. La razón básica de esta página es sin lugar a dudas el dialogo. El titulo de la pagina web lo dice bien claro “speak up”, “hablar de”.

   Me gusta el dialogo y básicamente este empieza cuando no te dan la razón. Es realmente entretenido y divertido el replicar argumentos. No deja de ser una buena manera de aprender. Estoy convencido de que todo el mundo tiene algo interesante que decir y vconversation-1262311_960_720ale la pena de ser escuchado.

  Lamentablemente vivimos en un mundo de prisas y raramente paramos la oreja para escuchar de verdad. La mayoría de nosotros somos tremendamente vanidosos y nos dedicamos a encasquetar nuestro rollo sin dejar ni tan siquiera abrir la boca a nuestro interlocutor.

  Muchos pueden acusarme personalmente de lo mismo, pero les digo que no me conocen bien y no saben realmente hasta donde llega mi nivel de tolerancia. No soy perfecto y me enfado como todo el mundo. Últimamente practico bastante a menudo el arte de pedir perdón de forma inmediata. A veces eso no sirve, porque quien te ha de perdonar no se aviene a razones. No deja de ser su problema.

  Procuro ser lo más educado posible y cada vez intento seleccionar mejor mis palabras para no provocar equívocos. No me gustan los ataques de furia y las respuestas airadas  que se basan en el lenguaje soez. Decir tacos es muy fácil y hasta en ocasiones puede ser divertido. No obstante demuestran, las más de las veces, la pobreza de lenguaje de quien se apoya constantemente en estas palabras de uso cotidiano.

  Conozco a más de uno y de una que en todas sus frases utiliza la misma palabra “Joder”, “Coño”, “Cojones”.    Quien así actúa no sabe expresarse de otra manera.images13lwcagi

  Nuestras palabras nos definen y el uso que hagamos de ellas queda en la memoria visual, auditiva y emocional de las personas que las leen o escuchan. En nuestra sociedad actual el defecto más habitual es que raramente nos paramos a reflexionar sobre los mensajes que captamos o emitimos. Simplemente los lanzamos al aire y ya está, caen como bombas de destrucción masiva.

  La mayoría de las veces el receptor de nuestros mensajes no hace la misma interpretación que nosotros y entonces de produce el conflicto. Ahí sin lugar a dudas nace el dialogo. Como cada vez vivimos de forma más apresurada, soslayamos la función del dialogo y cortamos por lo sano.   Todo el mundo quiere tener razón y nadie da su brazo a torcer. Si queremos acercar posiciones se requiere tiempo de dialogo. Esta actividad se parece muchísimo al regateo que por cierto puede ocupar largo tiempo si el vendedor y el comprador son hábiles mientras dura la negociación.

 En este punto voy a hablar brevemente de la libertad. Es el valor más preciado de los seres humanos después de la vida y la salud. Puedes estar vivo y tener salud, pero si no eres libre eso te sirve de bien poco. Podríamos hacer una lista larguísima de la gente que ha luchado y muerto por la libertad desde el inicio de los tiempos hasta la actualidad. Somos libres para defender cualquier tipo de derecho, pero a mí en especial me gusta la libertad de expresión a nivel oral y escrito. Pienso que se puede decir absolutamente todo desde la educación y el respeto. imagesnqtgoamh

  Habrá personas que no estén de acuerdo con mis opiniones y evidentemente tengo que respetar sus ideas y ser tolerante con ellas. Yo por mi parte pido de mi interlocutor exactamente lo mismo.

  Desgraciadamente la tolerancia ajena no abunda en este mundo ya que hay personas que no pueden soportar que se les lleve la contra y evidentemente siempre tienen que decir ellos la última palabra.

  Ahí sin lugar a dudas radica una de las mayores lacras de nuestra sociedad y es muy habitual leer o escuchar la expresión “tolerancia cero”.

  ¿Cuantas desavenencias, conflictos y guerras se hubiesen podido evitar si fuéramos capaces de tender puentes de dialogo en lugar de levantar muros de tolerancia cero?

  Dejo ahí la pregunta para quien la quiera responder. Únicamente añadir como colofón a este artículo, que el mundo del Reiki no está exento de lo que acabo de exponer.

  Me duele reconocer que existen desavenencias, conflictos, disputas, rencillas y muchos sinsabores porque no se explotan todas las vías del dialogo en su máxima libertad de expresión, respeto y tolerancia ante la diversidad de opiniones.

  No existe ningún concepto en Reiki, empezando por su propio nombre que no pueda ser debatido, comentado, dialogado, reflexionado e interpretado de infinidad de maneras. Sin lugar a dudas para mí la grandeza del Reiki en mayúsculas es que cada uno de nosotros podemos tener nuestra propia versión, idea, visión, método… etc. y que todas son compatibles entre sí. Nadie puede ostentar la paternidad del mejor método de Reiki e intentar imponerlo a cualquier precio. De hecho existen tantos métodos de Reiki como practicantes hay. La mayoría serán muy parecidos, pero si rascamos dentro de nosotros y buscamos nuestra esencia nos daremos cuenta de que nuestra práctica es diferente, personal e intransferible. Sin lugar a dudas caminamos solos por nuestra vía espiritual y tenemos que lidiar con nuestros propios demonios. Cada uno tiene dentro de sí a su mejor maestro. Solo tenemos que sacarlo al exterior, escucharlo y dialogar con él. Es un gran ejercicio de libertad.

  Después si queremos somos libres de compartir experiencias desde la mayor normalidad posible, sin cortapisas de ningún tipo y con educación.